Saturday, January 3, 2009

Mujer de nombre largo y aroma delicado.


                                                                                                                                                                                           Noviembre 13, 2006.
No recuerdo con total exactitud su nombre. Solo me viene a la memoria la gran colección de tatuajes que decoraban su piel, y su aroma; ese perfume que perseguiría por varias noches y algunos días, lo recordaba a la menor provocacion del destino. Lo olfateaba en todas partes: en la cocina mientras el aceite ardía en la sartén, en el baño cuando el agua fría rebotaba en mi rostro, inclusive en el desodorante para alfombras con esencia a lavanda que utilizaba en mi pequeño estudio.
Lo recordaba tanto y tan a menudo que pesar de mi deteriorado sentido del olfato ; producto de la exposición prolongada a los materiales químicos que utilizaba en mi trabajo, podía seguir percibiendo su aroma algunas horas y días después de conocerla. Como si su olor se hubiera quedado impregnado, grabado o mejor dicho tatuado en mi.
Pero no solo su perfume era inolvidable; su piel no dejaba nada para el olvido, todas esas marcas en su espalda; alucinantes formas, figuras y colores, todas entrelazadas, cual si quisieran contar una historia, su historia. Decir algo: tal vez quien fue, quien es , o quien  no sera. Buscaban defenderla o mandarla a la hoguera.  Solo que no era yo el destinado a quebrar ese código. Solo podría agregar que en otro tiempo fue musa o esclava de algún artista de tinta y aguja.
Recuerdo esos trazos que empezaban su divagar en su dulce y frágil cuello y descendían sin detenimiento por su larga espalda de osamenta marcada, se enroscaban avidamente a su delicioso talle y terminaban uniéndose y finalizando su trayectoria en su pubis.
Fue ahí cuando descubrí que su sexo hacia juego con todo la belleza antes percibida por mi, su aroma, sus tatuajes, la cadencia y perfectura de sus movimientos; y que en una súbita reacción de su cuerpo y siguiendo los acordes de la música que tocaban de fondo, con un rápido movimiento poso sus firmes muslos sobre mis desprevenidos hombros y su sexo quedo expuesto a escasos milímetros de mis ojos  en ese momento asimile la exquisitez de su intimidad.
No creo poder explicar con mas palabras la belleza desencadenada por aquel acto, por que sea tal vez que mi léxico es breve o sea por la palabra que busco aun no ha sido inventada, pero entendí que como esta mujer de nombre largo y aroma delicado ya sea como musa, bailarina erótica y tal vez como amante es de las cosas mas gratificantes que he sentido, visto o tenido.
Sin duda una bella experiencia en el mundo de los "Lap Dances", aunque tal vez no lo haya expresado en estas lineas correctamente, fue como poesía, dulce y duradera poesía.
                                                                                            
                                                                                                                                   Sr. Fernandes

1 comment:

  1. Excelente escrito, me da mucho gusto que aun te acuerdes de mi. Un gran saludo.

    ReplyDelete