
Marzo 2009.
El mundo ya no escucha las palabras mudas que de este triste entorno nacen, y no crecen, ni se reproducen como todo lo demas.
La sordura se ha vuelto el plato predilecto de todos los dias para los automatas que caminan la eterna vereda del vacio interno.
Una desgarrada voz se pierde en la falsa hermosura de la nada, tratando de llegar al devaluado placebo de la conciencia colectiva.
El espacio en su totalidad se torna aspero y sombrio al escuchar la agonico de mi lamento.
El traidor tiempo camina de puntitas tratando de hacer el menor ruido posible, ruido impune que despierte al mundo.
Dormidos estamos y asi seguiremos; hablando dormidos, oyendo dormidos, viviendo dormidos, soñando despiertos.

