
Noviembre 28, 2008.
Tu recuerdo ya no me persigue como antes, como cuando en cada descuido de mi pensar me lo topaba; aunque no puedo negar que su fantasma me acecha; en las calles por las que no vamos juntos, en los bares donde nunca nos embriagamos, en los teatros donde no reimos ni lloramos, en los parques donde de adolescentes nunca nos citamos, yen si en una variedad de lugares y situaciones en los que nunca estuvimos o nunca nos vimos.
Se me aparece como un destello repentino, me inquieta el sentir y la razon, me activa la memoria, me regresa al tiempo que no fue, que no fuimos que no seremos. Me hace verte ahi donde te encontre y donde no me decidi, me devuelve al malusado y descolorido telefono publico donde te bese, al improvisado cobertijo donde nos refugiamos de la lluvia, a la banca donde nos despedimos esa primera vez.
Vuelvo a esas pesadas y grises nubes y me pregunto, ¿Que habra sido de todo? ¿Que sera de aquel descuidado parque? que fue el unico testigo mudo de que si nos conocimos, que un dia por ahi anduvimos, que como dos disfuncionales sin miedo al futuro divagamos por ese pequeño pedazo de nada, riendo y disfrutando del poco tiempo que basto para saber que eramos el uno para el otro y que jamas estariamos juntos.
Esa es la memoria que tengo de nuestros primeros dias; no sabiamos que haciamos, ni a donde ibamos, pero lo disfrutamos a tope.
Es cierto que ese tiempo siempre estara grabado en las banquetas y paredes de ese lugar y en las de mi mente; sera como algo que no se olvida a pesar de todo y que cuando parece que asi ocurre el fantasma del recuerdo aparece detras de una sonrisa, una mirada o un beso, para decir que no te has ido, que nunca lo haras, pero que tampoco volveras.
